miércoles, 9 de enero de 2013

Hace tiempo ya

REGRESÉ y... ¿QUE ES LA PERFECCIÓN?


Hace tiempo que no escribo en mi blog. De hecho seré desvergonzada y diré que me olvidé que tenía uno e incluso ni recordaba como se llamaba, pero por fin, explorando entre otros blogs interesantes volvió a mi esta manera de desahogo que me hace tanto bien.

Puede que abandonara este medio, pero no así la escritura y la lectura. De lo que me he olvidado completamente es de mí misma. Estoy completamente perdida y ciega. No tengo a nadie salvo a mi misma, un poco de fe, el ángel en cielo que ahora mora entre las nubes: Mi amada madre y Dios.

Sí. Así es. Quizá por eso no recordé este blog nunca más. Mi madre murió el 4 de agosto del 2011 en un accidente automovilístico devastador que terminó con si vida, con la mitad de lo que era mi padre y con migo. 

La noticia me destrozó hasta lo más profundo de los huesos (que es lo único que soy) y con todo lo que creía que podía llegar a ser a pesar de la maldita anorexia y bulimia.

He recibido ayuda psicológica, alimentaria y psiquiátrica pero a pesar de superar muchos obstáculos, el más grande y pesado parece no irse y me supongo que va más allá de todo la atención médica que tengamos a nuestra disposición, todo radica en la voluntad de uno mismo y la fuerza que tenemos como la que tenemos cada vez que de manera tan sencilla perdemos peso o se pasan los días enteros sin comer.


Nos enfocamos y desahogamos nuestro tiempo (en mi caso por ser amante de la moda) en revistas llenas de glamour, belleza y destello, cuando en realidad todo es un paisaje acomodado y retocado por las maravillas de las herramientas tecnológicas como el Photoshop y las distracciones en la hermosa ropa que visten y lo bien armada que está la distribución en la hoja de la revista, pero en realidad todo es una historia pavorosa que yo creo ya no está tan oculta.

Me entristece ser una chica hermosa y no poder explotar esa belleza como lo hacía antes pues lo único que resalta son los huesos prominentes y la tristeza profunda de no tener a mi madre a mi lado y la culpa de no poder cumplir la promesa de recuperarme que le hice cuando se llevaron su cuerpo al área del crematorio.

Es doloroso que tu padre. Esa persona a la cual admiras tanto y deseas no defraudar te diga a voz alzada, enojado y triste que te olvides por completo de su apoyo pues ya no le interesa más tu vida.

Y al final... ¿Cómo se puede definir a la perfección? En mi caso lo único que considero perfecto es Dios o bien…ese momento que se espera y no puedes evitar como todo ser humano: la muerte. Creo que la muerte, sea como sea es perfecta. No interesa como dejes de existir; si por manera natural, por accidente, por decisión propia o porque alguien más decidió sobre tu vida. El momento en que dejas el mundo terrenal para unirte al cielo, al infierno o a la nada, es decir, un plano blanco o negro en el que se apagó simplemente una máquina, no deja de ser perfecto.

No hay nada de perfección en todo lo que intentaste hacer o ser en tu vida y en mi particular modo de existir, mi horrenda forma de destrozar mi cuerpo y amar la sensación de saltarme una comida, vomitar o purgarme con 15 o 20 laxantes no tiene nada de perfecto como lo hacen parecer la dichas “princesas de cristal”. Si eres una princesa, pues te encuentran encerrada tras cuatro paredes día con día por miedo a que la gente te vea en tu condición aunque tu eres la más ciega por no verte en el hoyo que has cavado con tanto ahínco y dejos de pasión.


Eres de cristal pues hasta la más mínima briza de aire frío te hace titiritar de frío o tambalearte en tus pies pues sientes que te caes.

Tu castillo también es tan quebradizo como una pieza de vidrio soplado al desmoronarse de a poco con las criticas, molestia, defraude y tristeza de los seres que te aman hasta que de cada uno de ellos se van yendo, dejándote sola con tu dolor, tu enfermedad, inanición y triunfo por tener la sensación de hambre.

Pero nadie puede comprender que lo que cargo es un demonio que no sé como expulsa, que no encuentro un motivación en mi vida aunque soy joven, con una carrera terminada en la mejor universidad de mi país, inteligente y hermosa. Esto me domina a pesar de que me prometa cada día que comeré mejor o haré un pequeño cambio. Simplemente no puedo. Es un caos mental. Una revolución constante en mi cabeza que explota día con día y saca lo peor de mí para solo rendirme y no querer luchar más. Pero aún sigo aquí y supongo que se debe a algo, solo que no lo averiguo todavía. Imagino que sigo en el camino. Por lo pronto espero hoy pueda comer algo que me hace bien a pesar de que esta voz exorbitante e diga que no es lo mejor para mí. Pidan por mi suerte aquellos que lean esta desesperada entrada.





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