El día de hoy he hablado con mi hermano. A pesar de que no nos llevamos bien dadas las circunstancias de nuestra vida desde niños en las que siempre pensó que yo era la niña consentida y a la que se le daba todo mientras que en mi interior yo siempre he pensado que la atención de mi fallecida madre y de mi papá siempre fue para con él pues siempre estaban al pendiente de dónde estaba, con quien, como iba en la escuela, si había hecho o no sus deberes y demás. Desde que tengo uso de razón la plática central de mi familia fue la vida de mi hermano y su manera de llevarla mientras que nunca se ocuparon de mi ya que nunca di motivos para preocuparse.
Fui la niña rara que va de la escuela a la casa y de la casa a la escuela. En la escuela del aula a la biblioteca y de la biblioteca al aula. Refugiada en los libros y traicionada siempre por el amor y las amistades.
Fui la amiga gorda y fea que se juntaba a la sombra de la niña bonita y popular del colegio que se enamoraba de un chico no imposible pero jamás me tomó en cuenta y que fue abusada constantemente por esa "amiga" y los compañeros del colegio.
Era la sabelotodo, la matada, la nerd, ratón de biblioteca desde el kinder hasta la universidad, aunque en esta última etapa escolar brillé pues ya había comenzado a tener mi comportamiento anoréxico pero me veía bastante bien y no como hoy día. Era una nerd atractiva.
Aún así siempre luché por no darle preocupaciones de más a mis padres pues tenían suficiente con lo que mi hermano les hacía pasar con sus robos y su consumo de drogas. No quería ser una carga más. Solo quería ser la mejor en la escuela, la más bonita. La perfecta.
Pero volviendo a la platica que hoy tuve con mi hermano... no hemos desahogado mutuamente y le dije que el día de hoy había ido por ultima vez con mi psiquiatra pues ya no tengo los medios económicos. <i<nmediatamente el desaprobó la idea de que dejara de ír con él pues a su vista, aun torcida y poco despreocupada, sabe que ese médico me hace bien. Se desalentó y me ofreció ayuda, pero la sobervia mia me dominó y no quiso aceptar. No puedo permitir que alguien mas se ocupe de mis problemas que yo he llevado al punto actual.
Ambos congeniamos en que aunque mi hermano sea el hombre mejor trabajado fisuculturalemente o yo alcance como mínimo unos 40 kg no le seran suficientes. Seguiremos siendo mierda y para él y en su cabeza jamás le falló a mi madre, cuando en realidad no sabe cuanto daño le provocó. Si bien le dió todo y más se olvidó enteramente de estar a su lado y ser un poco más cariñoso, no enojón y haberse propasado con sus hijos y su mujer, pero es tancovarde para admitirlo y orgulloso para soltarlo que todo el dolor de su vida y de la que tuvo mi madre se debió solo a mi hermano y a mi.
Eso es patético. Es vergonzoso aun para su edad, pero quiere ser ese hombre intachable que cree ser y estuvo lejos de serlo hoy y en el entones en el que mi mamá aún vivía.
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